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Un 30% de las empresas no tiene mecanismos para controlar el absentismo

Europa Press

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Ésta es una de las conclusiones que se desprenden del primer informe sobre el Barómetro Egarsat, elaborado en colaboración con Esade, que se presentó hoy y que contó con una mesa redonda en la que participaron directivos de Recursos Humanos de empresas como Henkel, Grupo Grífols y Cespa-Ferrovial.

El estudio también constata que las compañías siguen apostando por las políticas sancionadoras como medida para luchar contra el absentismo, puesto que estas representan un 37%, frente al 18% de las políticas que apuestan por otras vías como la motivación. Además, también desprende la necesidad de acotar el concepto de absentismo para liberarlo de su connotación negativa, según explicó el responsable de Estudios Laborales de Esade, Carlos Obeso.

Las tres empresas aportaron alternativas para combatir el absentismo por la vía de mejorar la gestión --haciendo que recaiga en quienes tienen una mayor relación y conocimiento de sus trabajadores--, trabajando en la mejora de las condiciones de trabajo e incidiendo en el ambiente para ganar productividad y reducir ausencias, coincidieron.

Los tres directivos constataron que el absentismo se ha visto reducido por el impacto de la crisis económica, que infringe cierto temor en los trabajadores a perder el empleo, lo que repercute en una eventual caída del número de ausencias por enfermedad de corta duración.

El director de Recursos Humanos del Grupo Grífols, Mateo Borràs, sostuvo que el descenso en el absentismo en el último año es "plenamente imputable" a la situación económica del país, a la oleada de presentación de ERE y a la voluntad prioritaria del trabajador de querer conservar su empleo.

COSTE ECONÓMICO DEL ABSENTISMO

Los tres directivos sostuvieron que para abordar una mejor gestión del absentismo es necesaria la búsqueda de soluciones creativas que reduzcan el impacto negativo de este fenómeno en las cuentas de la empresas. En el caso de Cespa-Ferrovial, el responsable de Recursos Humanos, Salvador de Tudela, aseguró que cada punto porcentual de este ratio supone un coste de tres millones de euros para la empresa.

Calculó que el absentismo en Cespa-Ferrovial se situó en el 5% el pasado año, siguiendo la tendencia a la baja de los últimos años, algo que se ha convertido en una "obsesión" para la empresa. Aseguró que las bajas por accidente se han reducido un 24% en los últimos tres años.

Por su parte, el vicepresidente de Recursos Humanos de Henkel Ibérica, Francesc Beltran, explicó el absentismo se situó en el 3,4% el pasado año, una cifra considerablemente por debajo de la registrada en 2007. Beltran atribuyó el descenso "a la situación económica y a un elemento de mayor concienciación" sobre la necesidad de ganar productividad.

En el caso de Grífols, la compañía apostó por "cerrar la ventanilla de recursos humanos" y derivar la gestión del absentismo en los mandos intermedios. Su tasa de absentismo fue del 6,5% en 2008, una cifra que disminuye unas décimas respecto a las de años anteriores y que, en su caso, aseguró que no responde a ... continua >>

 


 
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